Los jefes de importantes empresas de inteligencia artificial pidieron el miércoles a las Naciones Unidas que establezcan controles sobre la tecnología en auge que diseñan, con el objetivo de salvar al mundo, o, al menos, a su gente.
“Si se gestiona mal, incluso creo que la IA podría ser un riesgo para la humanidad en su conjunto”, señaló Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic.
“Podríamos perder el control del futuro ante la IA”, advirtió Sam Altman, su competidor y director ejecutivo de OpenAI.
Ambos sostuvieron que los países del mundo, a través del Consejo de Seguridad de la ONU, donde hablaron el miércoles por la tarde, deben establecer salvaguardas, que serían controles reales para evitar que la tecnología se vuelva demasiado poderosa como para contenerla. También pidieron que el mundo se asegure de que el poder de la IA no se concentre en una sola empresa o país.
Para los líderes mundiales, una pregunta clave sobre la IA es esta: ¿quién debería controlar las decisiones de vida o muerte: el ser humano o la máquina?
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunió el miércoles con los principales líderes tecnológicos para determinar si las crecientes capacidades y la omnipresencia de la inteligencia artificial deberían controlarse y, de ser así, por quién. Otras preguntas persistentes fueron ¿cómo podría hacerse? ¿Cuándo podría ser simplemente demasiado tarde?
El día anterior, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió sobre “robots asesinos”. Expertos y líderes europeos afirmaron que eso no es una hipérbole, sino algo que ya es una realidad o, al menos, está peligrosamente cerca.