La victoria de Lula en Brasil frena el giro regional a la derecha y niega a Trump un aliado poderoso

La victoria de Lula en Brasil frena el giro regional a la derecha y niega a Trump un aliado poderoso

SÃO PAULO, Brasil. – El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ganó este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil con un 51,8% de los votos frente al 48,2% del senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, en una remontada histórica que le otorga su cuarto mandato y que supone un revés para las aspiraciones de influencia del presidente estadounidense Donald Trump en la región .

Se trata de la primera vez desde el fin de la dictadura militar brasileña (1964-1985) que un candidato que quedó en segundo lugar en la primera vuelta se impone en el balotaje. Lula, de casi 81 años, sumó 64,2 millones de votos, más de cuatro millones de diferencia sobre su adversario, superando incluso sus resultados de 2022 .

La remontada que nadie esperaba

Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, había ganado la primera vuelta del 4 de octubre con el 47% de los apoyos, una diferencia de 2,2 millones de votos. Las encuestas previas al balotaje también daban una ligera ventaja al senador, con un 51% frente al 49% de Lula .

Sin embargo, el mandatario logró revertir el resultado con una estrategia que él mismo calificó de “desorganizada” en la primera fase. Lula llamó a ocupar las calles y las redes sociales, y a reducir la abstención, que bajó casi dos puntos respecto a la primera ronda y fue la menor desde 2006. La militancia respondió con marchas multitudinarias en las principales ciudades del país .

Además, Lula multiplicó los anuncios desde la Presidencia: logró la aprobación en el Congreso de una jornada laboral de cinco días, perdonó las deudas a millones de trabajadores autónomos y lanzó incentivos para el sector de los videojuegos, entre otras medidas .

El mensaje a Trump: “Brasil no es el patio trasero de nadie”

La victoria de Lula supone un freno al giro a la derecha que experimenta América Latina en los últimos años, alentado por Trump. En los últimos 18 meses, siete elecciones presidenciales en la región habían sido ganadas por candidatos conservadores alineados con la Casa Blanca, desde Chile hasta Colombia .

Brasil, la economía más grande de América Latina con un PIB de 2,6 billones de dólares anuales, era la pieza que faltaba en la estrategia de Washington. Flávio Bolsonaro había prometido unirse al llamado “Escudo de las Américas”, la coalición militar liderada por Estados Unidos contra los cárteles, y abrir las puertas a una mayor inversión estadounidense en sectores estratégicos como la minería de tierras raras .

Lula, por el contrario, ha defendido la tradición de no alineamiento de Brasil y ha cultivado vínculos comerciales con China. Tras conocerse su victoria, el mandatario fue tajante: “Este país no acepta ser el patio trasero de nadie” .

Trump había impuesto aranceles de hasta el 50% a productos brasileños en represalia por el juicio contra Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado. Esa presión, según analistas, generó un resentimiento nacionalista que Lula capitalizó en las urnas .

Flávio Bolsonaro no reconoce la derrota

El senador anunció que no reconocerá el resultado y pedirá la anulación de los comicios. Su argumento se centra en la decisión del juez de la Corte Suprema Cristiano Zanin de extender dos horas el horario de votación, a petición de ambas campañas, por problemas de transporte en varias ciudades y lluvias intensas en el sur .

“Es imposible reconocer el resultado de la elección en el contexto de estas cosas que sucedieron”, declaró Bolsonaro, señalando que Zanin fue abogado de Lula .

Un Congreso más conservador

A pesar de la victoria, Lula gobernará con un Parlamento más escorado a la derecha que hace cuatro años. El partido liberal de los Bolsonaro logró un poder significativo en el Congreso, lo que podría dificultar la aprobación de nuevas iniciativas del Ejecutivo e incluso permitir una eventual amnistía para Jair Bolsonaro .

Lula asumirá su cuarto mandato el próximo 5 de enero en Brasilia, a los 81 años de edad. Nunca antes en la historia de Brasil un presidente había sido elegido en cuatro ocasiones diferentes