GLENDALE, Arizona. – Los Denver Broncos (5-2) consiguieron su tercera victoria consecutiva y la más contundente de la temporada al vencer 30-16 a los Arizona Cardinals en el State Farm Stadium. El partido será recordado por una jugada histórica: una carrera de 62 yardas para touchdown del mariscal de campo Bo Nix, la más larga para un quarterback en la historia de la franquicia .
La jugada que cambió el partido
Con el marcador empatado 6-6 y poco menos de cuatro minutos restantes en el segundo cuarto, Nix evadió la presión, encontró un enorme espacio abierto y corrió 62 yardas hasta la zona de anotación. Alcanzó una velocidad máxima de 19.9 millas por hora y no tuvo a ningún defensor de los Cardinals a menos de cuatro yardas hasta la yarda 5 .
La carrera no solo le dio a Denver su primera ventaja significativa del partido (13-6), sino que también respondió a las dudas sobre su recuperación de la cirugía de tobillo que se realizó en enero. Nix, quien sumaba apenas 37 yardas terrestres en los primeros seis partidos, terminó el encuentro con 73 yardas por tierra .
“¿Ya me creen?”, preguntó Nix con una sonrisa en la conferencia de prensa posterior al partido .
Explosión ofensiva en el tercer cuarto
Los Broncos extendieron su ventaja a 20-6 a mediados del tercer cuarto cuando Nix conectó un pase de pantalla con el corredor RJ Harvey, quien aprovechó un bloqueo perfecto y corrió 52 yardas hasta la zona de anotación sin ser tocado .
Fue la primera vez desde la Semana 2 de 2023 que Denver anotó múltiples touchdowns ofensivos de al menos 50 yardas en un partido, y la primera vez desde 2002 que el equipo logró un touchdown terrestre y uno aéreo de 50+ yardas en el mismo juego .
La defensa sostiene la ventaja
La defensiva de Denver volvió a ser dominante. Los Broncos registraron 12 golpes al quarterback, seis tacleadas para pérdida y tres capturas sobre Jacoby Brissett . El apoyador interno Alex Singleton tuvo una actuación monumental con 19 tacleadas, dos golpes al quarterback, una tacleada para pérdida y una captura .
El punto crítico fue la eficiencia de los Cardinals en la zona roja. Arizona anotó solo un touchdown en cinco visitas a la zona de anotación, y en dos ocasiones consecutivas en la primera mitad tuvieron que conformarse con goles de campo cuando un touchdown les habría dado la ventaja .
La polémica jugada que opacó el triunfo
A pesar de la victoria, el entrenador Sean Payton no quedó satisfecho con una decisión específica. Con los Broncos arriba 30-16 y 4:51 por jugar, Payton pidió una jugada de reverso para el receptor Jaylen Waddle que terminó en fumble y dejó al jugador lesionado, sin regresar al partido .
En su conferencia de prensa, Payton abordó el tema antes de que los periodistas preguntaran: “¿Por qué nadie me preguntó sobre la estúpida jugada de reverso? Fue horrible. Lo siento” . El entrenador comparó la situación con un error similar que cometió en 2008 con los Saints, cuando un reverso tardío derivó en fumble y derrota ante Tampa Bay .
El contexto: Kansas City en el horizonte
Con la victoria, los Broncos mejoran a 5-2 y se preparan para un duelo crucial la próxima semana en casa contra los Kansas City Chiefs, líderes de la AFC Oeste. Denver ha ganado tres partidos consecutivos y su defensa se ha consolidado como una de las más peligrosas de la liga .
Los Cardinals, por su parte, caen a 2-5 y acumulan 10 derrotas consecutivas en casa, una racha que se extiende por 406 días.
