Ataques rusos con misiles y drones contra Kiev y la región circundante mataron a 17 personas e hirieron a decenas, informó el miércoles el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, mientras las defensas antiaéreas agotadas de Ucrania no lograron detener ninguno de los misiles.
El ataque nocturno, que duró unas dos horas, fue el más reciente de una serie de bombardeos rusos a gran escala con misiles balísticos que este verano se han vuelto casi rutinarios. Moscú está aprovechando la escasez crítica de Ucrania de misiles interceptores para los sistemas Patriot fabricados en Estados Unidos, el único sistema de defensa antiaérea de su arsenal capaz de derribar misiles balísticos.
Zelenskyy ha pedido a otros países, especialmente a Estados Unidos, que envíen más munición de esa clase, que se ha vuelto más escasa por la guerra de Irán. De no ser así, quiere fabricar munición para Patriot en Ucrania u obtener permiso de Elon Musk para usar su sistema de comunicaciones satelitales Starlink para guiar ataques dentro de Rusia que puedan alcanzar sus lanzadores de misiles.
