Los equipos de rescate y helicópteros militares buscaban el jueves a cientos de personas desaparecidas a lo largo de la frontera entre Nepal y China, donde un letal torrente de agua y lodo de varios pisos de altura arrasó varias comunidades en la víspera tras el colapso de un glaciar.
Videos del desastre mostraron cómo la gente corría antes que la crecida se los tragara y destruía edificios y puentes. Más de 360 personas fallecieron, indicó la policía, y más de 1.400 estaban desaparecidas, entre los que hay decenas de extranjeros y peregrinos. Cientos de personas más se han visto desplazadas en toda la región del Himalaya.
Las empinadas laderas y los frondosos valles bajo la cordillera del Himalaya —donde están muchos de los picos más altos del mundo y de los glaciares que quedan— son particularmente vulnerables a las inundaciones y los deslaves. El derretimiento de glaciares se ha vuelto más común debido al aumento de las temperaturas causado por el cambio climático provocado por el ser humano.