Se espera que millones de aficionados del fútbol se reúnan en 11 ciudades de Estados Unidos para la Copa del Mundo, y los encargados de la seguridad coordinan con agencias policiales estatales, locales y federales ante amenazas de seguridad sin precedentes.
“Esto no es solo un evento nacional o continental. Para nosotros en Estados Unidos, son 11 eventos regionales”, dijo Andrew Giuliani, el director ejecutivo de la fuerza de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial. “Y por eso dependemos de la experiencia de las fuerzas del orden en estas zonas para comprender también las complejidades de esto y aportar recursos federales”.
El torneo, que comienza la próxima semana, es el más grande la historia, con 48 equipos, 104 partidos y tres países anfitriones. Giuliani habló el jueves en un acto de inicio del Mundial sobre los desafíos de seguridad que supone preparar un evento de esta magnitud, desde monitorear tendencias entre estados hasta mitigar el calor.
Los preparativos se han intensificado durante meses. Giuliani y miembros de la fuerza de trabajo han asistido a grandes eventos en Estados Unidos, incluido el partido por el campeonato nacional universitario de fútbol americano en enero, para observar cómo las ciudades anfitrionas coordinan la seguridad y la logística.
Las ciudades anfitrionas también recibieron 625 millones de dólares en fondos federales para seguridad con el fin de reforzar los preparativos, y Giuliani indicó que parte de ese dinero se utilizará para reembolsar a los agentes del orden por medidas adicionales de seguridad.
