Con la clasificación y el primer sitio de su grupo asegurados, México jugaba el miércoles por el orgullo y por mantener ardiendo el romance que vive con su público como coanfitrión del Mundial.
El Tri logró la misión de la jornada. Además, la aderezó con una goleada, un récord colectivo y un hito para un arquero histórico.
Pese a un inicio desteñido, México encadenó su tercera victoria consecutiva en el Mundial para cerrar la fase de grupos con una inédita campaña perfecta. Arrolló 3-0 a República Checa goles del debutante Mateo Chávez, del delantero Julián Quiñones y del mediocampista Álvaro Fidalgo en la segunda parte.
“Sinceramente muy bonito”, dijo Chávez al describir su sentimiento por el gol. “Creo que esto lo voy a llevar hasta la tumba. La verdad esto es del equipo… El equipo viene haciendo un gran mundial”