Un ataúd dorado, ostentosas coronas de flores sin nombre y un gran despliegue de seguridad rodearon el lunes el entierro en Guadalajara, capital de Jalisco, de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, el líder del cartel del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) abatido por el Ejército mexicano hace ocho días.
Un funcionario federal confirmó a The Associated Press que la inhumación tuvo lugar en un cementerio de Zapopan, un suburbio que ya forma parte de la misma ciudad de Guadalajara, donde un fuerte despliegue de militares resguardaban cómo varias decenas de personas, muchas cubiertas con paraguas negros, acompañaban un cortejo fúnebre con banda de música incluida.
Las autoridades no informaron oficialmente dónde reposarían los restos de quien era el narcotraficante más poderoso de México y el fugitivo más buscado del país y de Estados Unidos por motivos de seguridad. Tampoco hubo acceso a la prensa hasta el lugar donde quedó su tumba.
Desde el domingo por la noche, hubo un importante operativo en torno a una funeraria de Guadalajara, bastión del CJNG, donde llegaron ostentosas coronas de flores, algunas de las cuales dibujaban la figura de un gallo, en alusión al otro apodo de Oseguera Cervantes, “el Señor de los Gallos”.