Decenas de alcaldes y otros líderes municipales se reunieron en el salón de baile de un hotel de Washington en una nevada mañana de enero de este año, dominados por la ira y la ansiedad ante la operación de control migratorio del gobierno federal, cada vez más agresiva, que incluyó la muerte de dos ciudadanos de Estados Unidos en Minneapolis.
Y entonces el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, subió al escenario.
“Por primera vez en 250 años de historia de los Estados Unidos de América, bueno, no solo serán invadidos, sino que serán conquistados”, dijo Infantino mientras el público de la Conferencia Nacional de Alcaldes reaccionaba en su mayoría con silencio.
“Serán conquistados por el fútbol”, añadió en un intento de rematar el chiste y animar a la multitud con miras al Mundial, que organizarán conjuntamente Estados Unidos, México y Canadá.
De cara al torneo que inicia el jueves 11 de junio, Infantino se ha acercado con éxito al presidente Donald Trump, creando un premio de la paz que le otorgaron al mandatario y visitando con frecuencia la Casa Blanca, incluida una parada la semana pasada, cuando fue fotografiado junto al mandatario admirando los cambios fuera del Despacho Oval.