El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump ha deportado a casi 660.000 personas en el último año, según un informe publicado el jueves, mientras aumentan las detenciones en todo el país impulsadas por miles de millones de dólares destinados a potenciar su agenda migratoria.
En el informe, elaborado por el Migration Policy Institute (MPI), un grupo de expertos que estudia, analiza y provee datos sobre inmigración y políticas de integración a escala nacional e internacional, se indica que las deportaciones aumentaron con respecto a las 620.000 durante el primer año del segundo mandato de Trump. Estas cifras son inferiores a los máximos registrados a principios de la década de 2000 y no cumplen con la promesa hecha por el gobierno de Trump, expresada cuando recibió miles de millones de dólares del Congreso, de que dicho presupuesto permitiría realizar 1 millón de deportaciones anuales.
El informe, elaborado con base en datos de acceso público obtenidos mediante solicitudes fundadas en la Ley de Libertad de Información, surge después de que, en enero de 2025, el gobierno de Trump dejó de dar a conocer cifras similares recopiladas por el Departamento de Seguridad Nacional.
El mandatario republicano regresó al poder el año pasado con la promesa de frenar los cruces en la frontera sur y endurecer las políticas migratorias. Su gobierno ha impuesto restricciones a la inmigración con y sin autorización, y ha lanzado operaciones de detenciones de gran visibilidad mediática con el objetivo de forzar la salida de los inmigrantes.
