Cruz Azul volvió a tocar la gloria y firmó una de las noches más memorables y emotivas de su historia. La Máquina conquistó su décimo título de la Liga MX tras imponerse 2-1 a Pumas en un Ciudad Universitaria cargado de tensión, dramatismo y emociones hasta el último instante. Cuando el partido parecía condenado al alargue, apareció Carlos Rotondi como héroe inesperado y figura de la final para marcar el gol que desató la locura celeste, silenció el Olímpico Universitario y selló una noche eterna para la afición cementera.
Fue una final de esas que quedan marcadas para siempre. Una noche en la que Cruz Azul sufrió, resistió y terminó levantándose para conquistar un campeonato que por momentos parecía escaparse. La décima estrella llegó en territorio rival, con carácter, corazón y un equipo que jamás dejó de creer.
