Demasiada cafeína puede perjudicar a los niños de muchas maneras
Diversos grupos médicos, incluida la Academia Estadounidense de Pediatría, señalan que los niños y adolescentes deberían evitar por completo las bebidas energéticas. Sin embargo, muchos no lo hacen. Según los resultados más recientes de la encuesta Monitoring the Future, financiada por el gobierno federal y realizada por la Universidad de Michigan, el 23% de los estudiantes de 12º grado, el 20% de los de 10º grado y el 18% de los de 8º grado reportaron consumir este tipo de bebidas a diario.
Según el producto, el contenido de cafeína puede variar de 80 a 300 miligramos por porción. En comparación, un café típico de 235 mililitros (8 onzas) contiene alrededor de 80 a 100 mg, y algunos refrescos contienen 50 mg o menos. En general, la academia de pediatría recomienda que los niños de 12 a 18 años limiten la cafeína a 100 mg al día. Se desaconseja que los niños más pequeños consuman cafeína en cualquier cantidad.
La cafeína y otros estimulantes incrementan la frecuencia cardíaca y la reactividad del sistema nervioso; en esencia, “qué tan rápido van las cosas en el cuerpo, lo que puede crear una sobrecarga del sistema”, explicó la doctora Tamara Hannon, una pediatra de Indiana que preside la comisión de nutrición de la academia.
Lo comparó con hacer funcionar una licuadora hasta que el motor se caliente demasiado.
