Maine se convirtió en el blanco más reciente de la ofensiva migratoria del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, mientras que un tribunal federal de apelaciones suspendió el miércoles una decisión que les prohibía a los agentes federales usar gases lacrimógenos contra manifestantes pacíficos en Minnesota.
El Tribunal de Apelaciones del 8º Circuito fue persuadido para que congelara el fallo de una jueza que prohíbe aplicar represalias contra el público en Minnesota, incluida la detención de personas que siguen a los agentes en coches, mientras el gobierno presenta una apelación. La Operación Metro Surge en las Ciudades Gemelas de Minnesota —Minneapolis y St. Paul— se ha aplicado desde hace semanas.
La secretaria de Justicia Pam Bondi elogió al tribunal de apelaciones en la red social X, diciendo que el Departamento de Justicia “protegerá a los agentes policiales federales de los criminales en las calles y de los jueces activistas en los tribunales”.