DENVER (KDVR) — La familia de Lindsey Barnett, la maestra de arte de 37 años hallada muerta en su casa de Lakewood el pasado 13 de agosto, rompió el silencio este viernes a través de un comunicado emitido por la Oficina del Fiscal de Distrito, en el que expresan su dolor y su compromiso con la búsqueda de justicia.
Lindsey, quien impartía clases en las escuelas primarias Westgate y Hutchinson, fue encontrada sin vida dentro del hogar que compartía con su esposo, Patrick “Ted” Barnett, de 40 años, quien enfrenta cargos de asesinato, manipulación de evidencia y manipulación de un cadáver. La directora de la primaria Hutchinson, DeAnn Hoffman, describió a Lindsey en una carta a los padres como una persona que “aportaba una profunda pasión por la enseñanza del arte, un alma dulce y una extraordinaria dedicación a nuestros estudiantes”.
“Estamos destrozados por la trágica muerte de nuestra amada hija y hermana, Lindsey Barnett”, reza el comunicado familiar. “Lindsey era una madre, hija, hermana y maestra entregada, cuya bondad y calidez tocaron innumerables vidas. Encontramos consuelo al recordar su hermoso espíritu, su amor por la naturaleza y el arte, y su inquebrantable devoción a sus hijos”. La familia agregó que permanece “comprometida con la búsqueda de justicia para Lindsey” y agradeció el apoyo de la Policía de Lakewood y la Fiscalía del Primer Distrito Judicial.
La familia Ott, apellido de soltera de Lindsey, estableció una campaña en GoFundMe para apoyar a los hijos de la maestra, quienes “eran el centro de su mundo”. La organizadora de la colecta, Kristen Ventrillo, señaló que “es imposible saber hoy qué necesitarán los hijos de Lindsey en los días, meses y años venideros. Los fondos recaudados se utilizarán para apoyar su cuidado y necesidades futuras”. Hasta el viernes por la tarde, la campaña había recaudado casi 40,000 dólares, superando ampliamente la meta inicial de 16,000 dólares.
La familia pidió que se respete su privacidad durante este “momento increíblemente difícil” y expresó su gratitud por el “aluvión de apoyo” recibido de familiares, amigos, colegas, miembros de la comunidad y “completos desconocidos que nunca tuvieron la oportunidad de conocer a Lindsey pero que se han conmovido por su historia y quieren ayudar a cuidar de los hijos que ella amaba tan profundamente”.