Casi 200.000 personas en 124 aldeas del noreste de Filipinas se vieron afectadas y más de 5.400 huyeron de enormes columnas de ceniza expulsadas por el volcán Mayón durante el fin de semana tras el colapso de depósitos de lava en sus laderas, informaron funcionarios el lunes.
No hubo una erupción explosiva del Mayon, que lleva en erupción de forma leve e intermitente desde enero, pero enormes depósitos de lava en su ladera suroeste se precipitaron repentinamente en un flujo piroclástico —una avalancha de rocas calientes, ceniza y gas— antes del anochecer del sábado, señaló Teresito Bacolcol, director del Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología.
No se reportaron muertes ni heridos, pero enormes nubes de ceniza se dispersaron sobre 120 aldeas, en su mayoría en la provincia de Albay, tomando a muchos por sorpresa y ralentizando el tráfico debido a la mala visibilidad, indicaron las autoridades.