Más de 1.000 personas han sido detenidas en Guatemala por distintos delitos desde que hace una semana entró en vigor el estado de sitio impuesto por el presidente Bernardo Arévalo tras un violento ataque de pandilleros a la fuerza pública.
“Las acciones que estamos emprendiendo son fundamentales para desarticular estructuras criminales que durante años fueron intocables porque participaban en las redes de corrupción, impunidad y protección política que les permitían aterrorizar a la población para enriquecerse”, dijo el martes Arévalo en una conferencia de prensa.
También anunció que durante las últimas 48 horas se incautaron casi tres toneladas de cocaína en la revisión de contenedores que ingresaron al país a través de un puerto en el sueño departamento de Escuintla y que la droga tendría un valor aproximado de 28,5 millones de dólares.