Trabajadores en China temen por sus empleos mientras se adaptan al impacto de la IA

Fei Zhaojun trabajaba como programador informático cuando un día su jefe le preguntó si la inteligencia artificial podría reemplazar en un futuro cercano al ser humano en ese tipo de trabajo. Dos semanas después, él y otros 160 de sus colegas fueron despedidos de su empleo en Beijing.

Es un escenario cada vez más común a medida que la inteligencia artificial, con el apoyo de políticas gubernamentales, transforma el enorme mercado laboral de China. Algunos economistas creen que eso podría terminar por socavar la fortaleza general de la segunda economía más grande del mundo.

La rápida adopción de la IA en muchos ámbitos —desde programadores informáticos hasta la escritura de guiones y trabajos que requieren de esfuerzo físico— ha ido dejando a cada vez más personas sin empleo o viviendo el miedo de que eso pueda suceder. China está a la vanguardia en la adopción de la IA, ya que las políticas gubernamentales animan a las personas y empresas a usar aplicaciones de IA y robótica en todos los aspectos de la vida, por lo que personas como Fei buscan la manera de adaptarse.