La cifra de fallecidos se elevó el jueves a 273, de los cuales 189 han sido entregados a las familias, informó a la prensa David Santiago Tamayo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Además reportó 3.824 heridos y 377 desaparecidos; mientras que más de 12.584 viviendas quedaron destruidas y más de 74.800 dañadas.
Tras el terremoto del lunes se han registrado 160 réplicas, incluida una de magnitud 4,2 el jueves en San José del Palmar, Chocó —el epicentro del terremoto— que fue sentida en 16 departamentos, según el Servicio Geológico Colombiano.
Cali ha sido una de las ciudades más afectadas por el sismo, pero también de las más atendidas en la emergencia debido a su fácil acceso terrestre y aéreo. La ayuda ha tardado más en llegar a otros lugares como Chocó, el epicentro del terremoto y una de las zonas más pobres del país, a menudo asediada por grupos armados enfrentados. A gran parte sólo se llega en barco, a través de la selva o en avión.
El presidente Abelardo de la Espriella, recién posesionado en el cargo, declaró el desastre nacional y la emergencia económica para poder establecer impuestos temporales sin el aval del Congreso y prometió destinar ese dinero a la construcción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos.
