La muerte a tiros de un hombre de Houston a manos de un agente federal de inmigración es al menos el octavo deceso ocurrido durante la campaña de control migratorio del gobierno del presidente Donald Trump, y la primera víctima mortal en medio de un impulso intensificado recientemente por parte del gobierno para llevar a cabo su agenda de deportaciones masivas.
Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional dijeron en un comunicado que Lorenzo Salgado Araujo, un ciudadano mexicano, ignoró las órdenes mientras intentaba evadir el arresto durante un operativo de control. Señalaron que intentó embestir con su auto a un agente, quien abrió fuego en defensa propia.
La familia de Araujo indicó que él se dirigía a trabajar en una obra de construcción. Murió camino al hospital.
El mortal tiroteo generó críticas inmediatas de grupos defensores de los derechos de los inmigrantes y de algunos demócratas, quienes pidieron una investigación independiente y que se preserven todas las grabaciones, comunicaciones y pruebas.
Las grabaciones en video de varios tiroteos anteriores han puesto en duda los relatos de los agentes federales, aunque ningún agente de inmigración ha sido acusado en esos casos.