Una mujer francesa y un estadounidense dieron positivo en hantavirus el lunes mientras naciones de todo el mundo se apresuraban a repatriar a personas que desembarcaron de un crucero afectado por un brote mortal y ponerlos en cuarentena o aislarlos.
Los pasajeros del barco comenzaron a volar de regreso a casa el domingo a bordo de aviones militares y gubernamentales después de que el MV Hondius fondeara en Islas Canarias. Personal con equipo de protección de cuerpo entero y mascarillas respiratorias escoltó a los viajeros del barco a tierra en Tenerife, en un operativo que continuaba el lunes.
Es el primer caso de un brote del inusual hantavirus en un crucero, según Maria Van Kerkhove, directora de preparación para epidemias y pandemias de la OMS. Hasta ahora han muerto tres pasajeros del crucero, pero las autoridades sanitarias siguen subrayando que el riesgo para la población en general es bajo.
El capitán del barco, Jan Dobrogowski, publicó un mensaje en video el lunes elogiando a los pasajeros y a la tripulación por su perseverancia y pidiendo respeto por su privacidad.
