La jefa de policía de Washington, D.C., ordenó el jueves un aumento en la cooperación entre la policía local y las agencias federales de inmigración, mientras se afianzaba la orden del presidente Donald Trump de que las autoridades federales asumieran el control de la seguridad en la capital del país. Elementos de la Guardia Nacional vigilaban algunos de los monumentos más famosos del mundo y había Humvees frente a la concurrida estación de tren principal.
En una ciudad tensa por días de preparación por el arribo de fuerzas del orden federales, voluntarios ayudaron a personas sin hogar a irse de campamentos de larga data, aunque no estaba claro a dónde. Mientras tanto, la alcaldesa dejó la ciudad por un compromiso familiar. Y el presidente dijo a los periodistas que estaba satisfecho con cómo se estaba desarrollando la operación y, ahora, su vínculo directo con sus esfuerzos contra la inmigración.