La FIFA expresó su interés en establecer una reunión con representantes del Gobierno de México y autoridades deportivas para abordar aspectos relacionados con Guadalajara como una de las sedes de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
De acuerdo con fuentes consultadas, la solicitud de diálogo se centra en analizar los requisitos organizativos, de infraestructura y logísticos necesarios para reforzar la seguridad ante el comité mundial.
A menos de cuatro meses del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la sede tapatía enfrenta su mayor desafío en materia de seguridad. La ciudad albergará cuatro partidos, incluido el segundo encuentro de la Selección Mexicana en fase de grupos, y además será escenario del repechaje programado para el 26 y 31 de marzo, donde selecciones de Oceanía, Concacaf y África disputarán su clasificación.
La reciente ola de violencia en Jalisco —con ataques a negocios y gasolineras, así como bloqueos en el Anillo Periférico a escasos cinco kilómetros del estadio— encendió alertas dentro de la FIFA, que ha solicitado reportes actualizados sobre las condiciones de seguridad y el cumplimiento de protocolos.
Como medida preventiva, el club local suspendió actividades presenciales, mientras que el alcalde de Zapopan, Juan José Frangie, confirmó que mantiene comunicación directa con representantes del organismo rector del futbol mundial. El edil aseguró que no existe riesgo de cambio de sede: “Los partidos no corren ningún riesgo”, afirmó.
Guadalajara también fungirá como centro de concentración para selecciones como Colombia y Corea del Sur, además del combinado mexicano. La actividad previa arrancará en la Fecha FIFA de marzo, cuando Jamaica, Nueva Caledonia y República del Congo disputen la fase final de sus eliminatorias.
El reglamento de la FIFA contempla la posibilidad de revocar partidos o incluso la organización completa ante escenarios de guerra, disturbios civiles graves o amenazas directas a la seguridad de equipos y aficionados. En caso de incumplimiento de garantías, el organismo puede trasladar encuentros a otras sedes dentro o fuera del país anfitrión.
Existen antecedentes de ajustes sin que se cancelen torneos completos. En Brasil 2014 se reforzó la vigilancia ante protestas sociales, y en Qatar 2022 se implementó un sistema centralizado con más de 15 mil cámaras. Asimismo, competencias como el Mundial Femenil 2003 y el Sub-20 de 2023 cambiaron de sede por razones sanitarias y de orden público.
La representante de México ante la FIFA, Gabriela Cuevas, sostuvo que el país está listo para organizar el torneo y subrayó que el 11 de junio marcará la inauguración de la tercera Copa Mundial en territorio mexicano. En paralelo, la Federación Mexicana de Fútbol confirmó que el amistoso entre México e Islandia en el estadio Corregidora se mantiene sin cambios y con boletos agotados.
Autoridades estatales y federales trabajan en un plan de seguridad especial para marzo y junio, cuando el Estadio Akron reciba los encuentros asignados, incluido el México-Corea del Sur.
En el ámbito económico, la firma de análisis AirDNA reporta que Guadalajara lidera las reservas de hospedaje vinculadas al Mundial, muchas bajo esquemas de cancelación flexible. Según Camilo Schmid, analista de la compañía, la demanda de alquileres ha crecido hasta mil por ciento respecto al año anterior, con un aumento notable en propiedades de mayor precio, reflejo de que los aficionados amplían su estancia más allá de los días de partido.
Mientras tanto, los clubes Atlas y Chivas han ofrecido sus instalaciones —AGA y Verde Valle— como posibles centros de entrenamiento para selecciones. Las autoridades locales reiteraron que mantienen coordinación entre los tres niveles de gobierno para prevenir riesgos y garantizar el desarrollo normal de los eventos deportivos programados. (Con información de La Jornada)